16.5.08

nociones de justicia.


Apenas graduado de la Facultad de Economía, James Marlough descubrió su vocación filosófica. Decidido a probar su fe en la humanidad, James lee insasiable durante tres meses, innumerables libros de historia, durante dos más, manuales sobre arte, música, literatura, y el caso es que once meses después de su graduación, decide poner a prueba a la especie humana.  Deduce, de sus lecturas, que la historia humana es una colección de conflictos de intereses, y una distorcionada red de traiciones inesperadas.
Así, Marlough comienza sus experimentos filosóficos para reconciliar a la humanidad: toma cien dólares americanos, se va a Central Park un domingo por la tarde, y, de entre la mucha gente que no hace nada más que estar leyendo, elige a dos que no se conocen de nada.  Coloca a los formales individuos uno delante de otro y explica las reglas del juego: Buenos días, verán, aquí tengo cien dólares, y mi más profunda voluntad es dárselos, mi problema es sólo decidir en qué proporción a cada uno. Lo más lógico sería pensar en darlos a partes iguales, pero eso implicaría asumir que ambos tienen necesidades iguales. Así que he resuelto que sean ustedes quienes decidan, de manera tal que usted, individuo A, decidirá exactamente la cantidad que recibirá usted, y la cantidad que recibirá el individuo B. Y usted, individuo B, decidirá si lo toman o lo dejan. Así, si usted resuelve que ambos lo dejan, la decisión será irrevocable.
Las nociones de justicia de los individuos de una sociedad de consumo son increiblemente impredecibles. Abarcan las más espectaculares reacciones de indignación. Marlough observó sistematicamente en una tarde cómo los individuos A proponían cifras similares a 99-1, 98-2, 89-11, y, gracias a un señor que quizá no entendió las instrucciones pero que quería el dinero, 70-30. En todos los casos los operarios B, negaban la oferta, inseguros de estar haciendo lo correcto, pero altamente ofendidos por la altanería de los individuos A. 
Marlough pasó cuatro domingos en Central Park, antes de resignarse por completo a una realidad recurrente; o bien los individuos no entienden de economía, pues cero más lo-que-sea-siempre-será-más-que cero, o bien su dignidad pesa aún más, que ganarse al menos un helado de domingo. 


ps. si ud. ha tenido el coraje de llegar al final del texto, se apreciaría escribiera un signo de euro o dolar [€  $]. Gracias : )

ps2. se admiten (y suplican) recomendaciones para un mejor final, o ideas que agilicen los atascos de la historia. Me tomó dos semanas y media decidirme a publicarla, y, debo admitir, muy inseguramente.

5 recaditos.:

La Niña Boomerang a dit…

€.

Lo trabajaré, lo trabajaré. Aunque ese no está para nada mal.

Anonyme a dit…

€.
a mi me gusta así...
Si yo fuera el individuo A, creo que diría 50-50, por aquello de llevarme algo xDDDD

Anonyme a dit…

€/$.

Yo diría 50-50 también, sino sería injusto para el individuo B ya que no ha tenido la oportunidad de decidir primero....aunque analizando el hecho imposible de encontrarme a un hombre que me ofrezca a 100 dólares para repartir con otro, creo que podría aceptar cualquier cantidad.


Maris.

Anonyme a dit…

$!

Anonyme a dit…

$ pesos

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